Aquí podrás encontrar las preguntas frecuentes que todos podemos tener, y si tienes más, no te preocupes, contáctame y estaré encantado de ayudarte.

¿Me sentiré bien desde la primera sesión?
Normalmente, el simple hecho de contar con un espacio donde poder expresarse y hablar sin miedo, es suficiente como para experimentar una mejoría. Sin embargo, en muchos casos, esto no es suficiente para solucionar realmente un problema.
¿Cuándo dura una terapia?
Esta es una gran pregunta. La duración de la terapia puede variar mucho, dependiendo de algunos factores como: la complejidad del problema, el estado emocional en el que llega la persona al proceso, la cantidad de apoyo que puede recibir o no durante éste (más allá del profesional), el tiempo/energía disponible para invertir en solucionar el problema, el número de sesiones y frecuencia… En mi experiencia profesional, he tenido tanto casos que han durado solo dos sesiones, como otros que llevan años de proceso.
¿Qué se hace "ahí dentro"?
Basicamente, lo que haremos será conversar, analizar problemas y factores, buscar patrones de conducta problemáticos y establecer objetivos y alternativas. Nada extraño.
Si un día estoy muy mal ¿debería ir a terapia o dejar la sesión para otro día?
Depende, basándome en mi experiencia profesional, ir a terapia cuando uno ha tenido un muy mal día es algo que puede ayudar o reconfortar. En general, las personas que lo han hecho me han comentado al finalizar la sesión cosas como “menos mal que he venido”, “pensaba que estaría mejor en casa, pero me equivocaba” o “al final me ha venido muy bien tener la sesión justo hoy”. Sin embargo, la decisión final siempre es tuya.
¿Voy a llorar siempre en terapia?
La respuesta rápida es no. Es obvio que a terapia se va a solucionar problemas, por lo tanto, la mayoría del tiempo pasará hablando de cosas poco agradables para nosotros. Sin embargo, esto no significa que el dolor emocional tenga que ser enfocado siempre desde una perspectiva de sufrimiento: se puede utilizar el humor -por ejemplo-, y además, tu terapeuta conoce técnicas para que puedas expresarte de diferentes maneras sin tener que estar siempre “poniendo el dedo en la llaga”.
Cuando termine terapia ¿estaré bien para siempre?
Esta pregunta es bastante recurrente, veámoslo de la siguiente manera: una vez te curas de un resfriado ¿no volverás a enfermar? Los trastornos psicológicos son como los fisiológicos: los hay transitorios, los hay crónicos. En el primer caso, te ayudaremos a superarlo y te daremos herramientas para que -si vuelve a ocurrir- puedas afrontarlo de la mejor manera. En el segundo caso, te enseñaremos a convivir una característica que te acompañará siempre, a pesar de la cual puedes ser feliz.